Genuflexiones*

I

«Nunca» es una medida de extensión muy amplia donde «siempre» es un espacio muy breve.

II

La distancia entre dos puntos no es, necesariamente, la línea recta. Entre la vida y la muerte, hay muchas curvas.

III

De un buen tahúr y de un buen amante, lo que más se estima es su destreza para cambiar dos besos por media mentira.

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*Del libro Pizca de sal, Trama editorial (2011)

 

Where are we now?

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¿Dónde estamos ahora?, se pregunta Bowie.

David, David… En domingo no se disparan esas preguntas.

Pero, en todo caso, ya estamos más cerca de la primera línea.

 

(O la última, según se mire.)

º

 

«… ¿Dónde estamos ahora?
El momento en que lo sabes,
Sabes que lo sabes.
Mientras haya sol.
Mientras haya lluvia.
Mientras haya fuego.
Mientras esté yo.
Mientras estés tú.»

 

 

Primera noche de invierno

 Sin límites la noche, pura,
despierta, sola,solícita al amor,
ángel de todo gesto…
(Idea Vilariño)

º

La noche avanza hacia la hora de las pesadillas. Una mano se mete por debajo de su sueño.

Insolente, se desliza entre sus piernas. Toquetea sin el menor pudor. Su cuerpo se estremece, ajeno a ella misma.

Como en una vieja pianola, la mano que imagina, templa el ritmo. Va, viene, agita, provoca, moja.

Se rebela el último suspiro. No queda más vida en ese instante.

Está sola. El reloj marca cuarto para las tres.

 

 

Otoño colgada en la farola

 

 

I.-

Me gustaría volver a sentir miedo.

Por sentir algo.

 

II.-

 

Juro que no soy yo.

Es esta maldita murria que rompe

A llorar en cualquier esquina.

 

III.-

 

Insisto en convocar fantasmas.

No me quejo.

Para eso, ya están ellos.

 

IV.-

 

El juego consistía en amar mucho y llorar poco.

Quedamos tablas.

 

 

V.-

Para Jorge Galaso, su música y su buena letra…

 

En este tiempo en que estuve ausente

Nadie me echó de menos.

Ni siquiera yo me di cuenta

Que había dejado de estar.

Debe ser lo más parecido a vivir muerta.

(O colgada en la farola. Nadie mira.)

Sobre la cama de Marilyn Monroe*

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Foto El Paísº

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Scream
You began and ended in air
but where was the middle?
(Marilyn Monroe)

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Hay algo en esta fotografía que me inquieta.

No es el cuerpo bocabajo de la que sigue siendo el mito erótico más venerado desde el siglo pasado. Tampoco es lo estrecho de sus hombros que aparecen tan frágiles como su propia vida. No es el pelo corto, revuelto, casi con cierto aroma a sucio. Ni es esa pequeña mácula en su espalda derrotada.

El dedo acusador sobre el arma mortal en primer plano, pasa a un tercero. Mis ojos escudriñan la mesita de noche: desordenada, llena de papeles y botes de pastillas arrinconando a una pequeña lámpara, tan asustada como fuera de lugar. Debajo de ella, poco discreto, un bote de basura. Quizá para vaciar las pesadillas de sus monstruos.

Sin duda, se asemeja a la mesilla de cualquiera de nosotros. La sensación de vida sobre esas tres patas de madera contrasta con la falta de ella sobre la cama.

Ya caigo: es la cama la que me incomoda. No es la que yo esperaba para Marilyn Monroe. Apenas un colchón cubierto con sábanas de algodón que imagino blancas, con dos almohadas tan normales como las que uso cada noche, sobre un bajo colchón tan corriente como el que hay, ahora mismo, en mi propia habitación.

Sin cabecero ni oropeles, la  simpleza de la cama golpea en la cara. No se advierten lacas exóticas ni finos hilos de oro enalteciendo la divinidad de la diosa. No hay coquetería femenina ni pretensión alguna. Imagino su cabeza recargada en la pared, leyendo algún texto o escribiendo cuatro versos. No es difícil palpar su almohada mojada de noches solitarias: ella, que tan sólo quiso ser amada como una simple mortal.

No veo nada más: es una cama tan desnuda como su propio cuerpo. Una cama tan común como la mía.

(* Entrada publicada el 7 de febrero de 2011.)

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De la música y la vida

Para el mes de abril, Juanky nos propone un buen tema: biografías. El reto es descubrir piezas musicales inspiradas en la vida o biografía de alguna persona.

Mi primera reacción fue llevar el asunto a mi terreno. Me puse a pensar en el montón de canciones que han significado mi vida. Todas, sin excepción, me llevaban al mes de abril que, curiosamente, coincide con el mes en que Juanky nos emplaza.

Me sacudí al pequeño narciso que me habita y abrí la ventana para dejar entrar a otros que, seguramente, se inspiraron en sus aguas mil…

I

Autor: Beethoven

Tema: Claro de Luna (Sonata No. 14 C sharp minor Op. 27 No. 2)

Intérprete: Daniel Baremboin

Inspirada en la condesa Giulietta Guicciardi

Cuando escucho esta pieza no puedo evitar emocionarme, e imaginarme, a una jovencita de apenas diecisiete años, revoloteando alrededor del maestro. A él me lo imagino en las noches perdidas, volcando su emoción al piano.

II

Autor: Leonard Cohen

Tema: Chelsea Hotel

Inspirada en Janis Joplin

Leonard Cohen cuenta en su propia biografía que una tarde se encontró con Janis en el ascensor de tan mítico hotel. Antes de llegar al quinto piso, ya tenía claro que pasarían la noche juntos. De aquel inesperado encuentro  ―él, en realidad, pretendía encontrase con Brigitte Bardot― escribe: «Te recuerdo claramente en el Hotel Chelsea. Eso es todo, no pienso en ti muy a  menudo.»

III

Autor: Trent Reznor

Tema: Hurt

Intérprete: Jhonny Cash

Autobriografía

Esta canción fue escrita por el líder de la banda de heavy metal Nine Inch Nails, en el año 1994. Aunque nunca se distribuyó como un sencillo comercial, fue objeto de uno de los mejores covers de la historia de la música, en la versión que hiciera Jhonny Cash, poco antes de morir.

IV

Autor: Lluis Llach

Tema: Abril 74

Intérpretes: Lluis Llach y Josep Carreras

Por último, y aquí sí llevo el tema a mi terreno, cierro con esta hermosa canción del cantautor catalán…

ABRIL 74
Compañeros, si sabéis donde duerme la luna blanca
decidle que la quiero
pero que no puedo acercarme a amarla
porque aún hay combate.
Compañeros, si conocéis el canto de la sirena
allá en medio del mar,
yo me acercaría a buscarla
pero aún hay combate.
Y si un triste azar me detiene y doy en tierra
llevad todos mis cantos
y un ramo de flores rojas
a quien tanto he amado.
Compañeros, si buscáis las primaveras libres
con vosotros quiero ir
que para poder vivirlas
me hice soldado.
Y si un triste azar me detiene y doy en tierra
llevad todos mis cantos
y un ramo de flores rojas
a quien tanto he amado.
Cuando ganemos el combate.