Tres mil demonios

 

«Hay muy buenas protecciones contra la tentación,
pero la más segura es la cobardía
(Mark Twain)

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Desconcertada, Natalia trataba de entender la razón de tan cruel engaño.  Aún así, él insistía, una y otra vez, en mantener aquella pantomima de pareja, jurándole un amor que, a duras penas, podía entregar.
− ¡Abre esa puerta, sal, sé valiente. No nos hagamos más daño!, le dijo a modo de confusa despedida la última vez que lo vió.
Pero él se siguió ocultando. Siguió luchando contra sus tres mil demonios confesos. Tratando de envenenarlos con el acre sabor que emanan los besos en bocas equivocadas.
Ingenuas. Lejanas…

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Lo intento

(Conchita)

“Siempre hago lo mismo y luego me arrepiento tanto.
Una y otra vez y siempre me lo voy callando.
Luego llego a casa y siempre acabo imaginando que hubiera pasado.
Intento disimular y no sé a quien engaño.

Siempre hago lo mismo y luego me arrepiento tanto,
Una y otra vez y siempre me lo voy callando.
Llámame cobarde, llámalo como tú quieras que hubiera pasado
Si fuera capaz de hablarte como yo quisiera.

Lo intento, me pongo frente al espejo y te cuento
Todo lo que tengo metido aquí dentro
Que apenas me deja ni un hueco para respirar.
Lo intento, y no es tan difícil decir lo que siento
Hasta que se acerca despacio tu cuerpo
Y apenas me deja ni un hueco para respirar.

Siempre hago lo mismo y luego me arrepiento tanto.
Una y otra vez y siempre me lo voy callando.
Y no quiero acabar pensando que no pude hacerlo y que hubiera pasado.
Tengo que encontrar la forma de soltar el miedo (…)

(…)Te tengo que contar, no puedo echarme atrás.
Y que miedo pensar que tal vez me equivoco y te pierdo,
Si solo pudieras sentir lo que siento
No sé ni como algo tan grande se puede explicar… ”

Caída libre

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De entre todas las voces, recordaba una que le consoló: «Cuando una puerta se cierra, otra se abre».

Aquel martes por la mañana ― sin pensarlo ―,  se tiró por la ventana de sus ojos.

Total, en caso de caer mal o hacerse daño, siempre le quedarían un par de días para lamentarse.

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