Puente de plata

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Cuando Julito pidió a Laura ser su novio, lejos estaba de imaginar que el entusiasta «sí» de ella, incluía el «sí» de sus cuatro inseparables amigas. (Además de ser el principio de una de sus peores pesadillas.)

Julito se enamoró de Laura nada más verla. Cual tópico, enseguida supo que ella era la mujer de su vida. Y decidió conquistarla. Lo consiguió con relativa facilidad. Ella también se había enamorado de él.

Así pues, el inicio de su relación fue como todos los inicios: mágico. Cada momento, cada palabra, cada beso encajaba con el siguiente a la perfección. Y bla… bla… bla… ¿Qué les puedo decir, que no se haya escrito mejor, sobre la fascinación que nos provoca un nuevo amor?

Unos meses después, llegó la cena de fin de año.. (seguir leyendo…)

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M30

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La puerta mejor cerrada es la que puede dejarse abierta.
(Proverbio chino)

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A ver, señorita, se lo vuelvo a repetir…

No soy señorita, soy la Doctora Lozano… Y no, no me lo vuelva a repetir.

¡Qué no estoy loco, joder!… Lo del accidente en el túnel es verdad, créame…

¿Sí? Entonces, según usted, ¿desde el mismo infierno llegó directamente aquí?

Que sí, joder, que sí… Corrí a través de un pasillo muy largo y oscuro que terminaba en unas escaleras. Las subí… y he aparecido justo por esa puerta…

Ya… ¿Cómo por arte de magia?…

¡Menos burlas, doctorcita, menos burlas!

Bueno, vamos a ver. Lo primero es que se relaje, está usted muy excitado… Suponiendo que lo que dice es verdad, ¿no le parece lo más absurdo que haya contado nunca?

Pues… pues sí, es absurdo, pero es verdad…

Mmm… Y los otros, los que salieron corriendo igual que usted, ¿dónde están?.. (seguir leyendo…)

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