Dame Felicidad

Lo malo de los domingos es que te da por hacer cosas que has evitado durante meses. Ayer fue uno de esos días en que se me ocurrió abrir una caja llena de fotografías y, por supuesto, me acribillaron un millón de recuerdos.

De todos ellos, me quedé con uno. Uno muy especial que tiene que ver directamente con Enrique Guzmán. Se trata de una fotografía que me tomaron mientras yo conversaba con Juan Gabriel y Lucha Villa.

Aquello sucedió en los momentos previos al Concierto Homenaje a Enrique Guzmán por sus 35 años de trayectoria artística, en el año 1995. (No olvidemos que Enrique, además de cantante es un buen actor y productor.)

El histórico concierto se comenzó a gestar en secreto. Fue a raíz de una conversación que tuve con Rosalba Guzmán (su esposa), durante una gira de Enrique. Entre show y show (yo era la manager desde hacía tres años), fuímos dándole forma a la idea.

Lo de hacerlo en secreto era fundamental. Sabíamos que si se lo decíamos a Enrique, nos mandaría a volar. Así que, entre las dos conseguimos la fecha en el Auditorio Nacional. Hablamos e invitamos a los artistas que, de un modo u otro, habían tenido que ver en su magnífica trayectoria. Miguel Ríos y Juan Gabriel fueron los primeros, que aceptaron sin dudar ni un instante, a pesar de tener que desplazarse desde el otro lado del charco, uno y desde Norteamérica, el otro. Rocío Dúrcal, Angélica María, Joaquín Sabina, Alejandra Guzmán, la hija pródiga. Ricardo Rocha, impecable. Todos, todos, fueron nuestros alegres cómplices secretos.

Hasta que no nos quedó más remedio que contarle todo a Enrique: ¡él tenía que ensayar con la orquesta! Entonces, entusiasmado, tomó el mando.

Al equipo se sumaron un gran equipo de técnicos que me facilitaron la producción. Coordinando equipos y montajes estuvieron mis dos (her)manos: Ángel Ancona, hoy flamante Director de los Teatros de la Ciudad de México y Thierry Goethals, nuestro vikindio. Con mucho orgullo presumo que, entre todos,  hicimos un evento excepcional. ¡Hasta conseguimos que lloviera dentro del recinto! Superamos las reticencias que había con los efectos especiales que, por cierto, eran valencianos. Mucha gente dudó de que fuéramos capaces de llenar el Auditorio. Pero lo cierto es que hubo reventa, cotizando las entradas hasta en tres veces su valor. De pronto, nuestro homenaje se convirtió en el evento social del año y todos querían estar ahí, ¡hasta el presidente en turno! Pero, sobre todo, nosotros nos divertimos como locos. Lo pasamos tan bien…

Más confieso que me ha dado por escribir esta pequeña anécdota al saber, el mismo domingo, que Enrique ha superado con éxito un mal momento de salud. Esa buena noticia me ha llevado a ver el video que se grabó aquella noche. Y me ha entristecido recordar que, tras aquel concierto, por una supina tontería, dejamos de trabajar juntos.

Y es que lo malo de los domingos es que también te asalta la nostalgia. Y te acuerdas que no dijiste a tiempo, ni lo suficiente: ¡Gracias, Enrique! ¡Gracias, Rosalba! Los quiero, así de simple.

¿Organizamos el siguiente?

.

Juan Gabriel y Lucha Villa
Juan Gabriel, Lucha Villa, Dario de León y Alejandra Díaz Ortiz (México, 1995)

 

Anuncios

Un comentario en “Dame Felicidad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s