Sobremesa

 

― ¡Ay, alma mía! Esto está muy rico…

― ¿El qué?

― Esto…

Abrí los ojos. Desde mi posición, sentado en la silla del comedor, apenas atinaba a percibir el dulce vaivén de su nuca.

Sí, tenía razón: aquel postre, cocinado a fuego lento, resultó una exquisitez…

 

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9 comentarios en “Sobremesa

  1. Intuyo una arriesgada mezcla de sabores, más de la cuisine éternelle que de la nouvelle cuisine. Glándulas salivares descontroladas.

    À votre santé, mon amie

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