Internet

º

º

A Luis X

º

Estaba harto de su jefe. No había manera de hacerle entender que con el uso de las nuevas tecnologías y, en concreto, con las infinitas posibilidades que brindaba internet, se podría aligerar la tremenda carga de trabajo que se encontraba depositada sobre su mesa, y en las enormes estanterías que convertían su oficina en una insoportable celda de castigo.

 

Pero no, ahí estaba el viejo gruñón, fiscalizando siempre por encima de su hombro. Mientras tanto, cientos de miles de vidas, de singulares historias que precisaban respuestas, se iban acumulando en el limbo de la eterna espera.

 

Con lo fácil que sería juntar a los interesados a través de páginas como loveonline.com o pasion.net o, incluso, que la misma oficina construyera su propia web: almas.org, por ejemplo. En ella podrían ingresar sus nombres, nicks, fotos, gustos, esperanzas… El motor de búsqueda haría el resto.

 

¡Ay! La de karmas que quedarían resueltos en una sola vida y no en cinco, que era lo que él tardaba, vida más vida menos, en organizar los encuentros y las rectificaciones…

º

º

Anuncios

Un comentario en “Internet

  1. Es lo que tiene Dios, que no se moderniza. Al menos en la Antigüedad, el politeísmo les permitía a los dioses especializados repartirse la carga de trabajo y resolver los asuntos en una sola vida: ¡Que vuelva Cupido con su nuevo Ipod-flecha!

    Besos cibernéticos (pero de esta vida)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s