Leve, breve.
Gravita en mi cabeza
Tu imagen sola-pada.
Breve, leve.
Un exiguo tú baila en mí apenas yo.
Como ánimas convocadas por la nieve.
(La música no parece perecer.)
º
Leve, breve.
Gravita en mi cabeza
Tu imagen sola-pada.
Breve, leve.
Un exiguo tú baila en mí apenas yo.
Como ánimas convocadas por la nieve.
(La música no parece perecer.)
º
Archivado bajo Cuento y mitad
bello.
Preciosas palabras, como siempre.
La “soportable” levedad del ser, solo es posible en la nieve. Ingrávidos, no; pero casi.
Bueno, así somos…¿Bailamos?
1beso y un abrazo
Sí, la nieve conserva el alma.